Querido mío,
esta mañana me encontré a Don Basilio en una cafetería de aeropuerto, sentado junto a un ventanal desde el que se veía la pista como una sábana gris con prisa. Tenía delante un café demasiado corto y una sonrisa de esas que parecen venir ya subtituladas. Me hizo un gesto para que me sentara y, antes de decir nada, señaló las pantallas de salidas, los carros, los uniformes, la gente consultando el móvil como si allí dentro estuviera escrita una forma de salvación. Entonces comprendí por qué había venido a buscarme él precisamente hoy: hay días en que la mentira no entra dando un portazo, sino hablándote con una voz muy educada.
Venían Los papeles llenos de esa cortesía dañina. Por un lado, Oracle encabeza la mayor oleada de despidos tecnológicos desde 2023 en nombre del avance de la inteligencia artificial; por otro, una directiva de Microsoft explica con entusiasmo que la IA es la primera tecnología que interactúa con nosotros. Ya ves qué prodigio, Rodolfo: la máquina aprende a hablarnos justo cuando algunos hombres aprenden a despedir sin despeinarse. Basilio removió el café con una lentitud casi litúrgica y me dijo que el poder adora las novedades que pueden presentarse como conversación. Si una herramienta te responde con tono amable, medio mundo olvida enseguida preguntar a quién deja fuera, a quién abarata, a quién borra del turno de mañana.
A nuestro alrededor pasaban sobre todo mujeres trabajando: una en el mostrador de embarque rehacía una reserva con una paciencia de santa descreída; otra llevaba una bandeja de vasos sin derramar ni una gota; una tercera explicaba por megafonía un retraso como si también tuviera que pedir perdón por el combustible del planeta. Y ahí estaba lo esencial. Mientras los hombres de consejo, corbata y palabra visionaria anuncian que el futuro ya conversa con nosotros, son otras las que siguen traduciendo el desastre a lenguaje respirable. El riesgo de falta de combustible amenaza al sector aéreo en puertas del verano, decía otra de las noticias del día, y hasta el plástico puede encarecerse con el cuello de botella del petróleo. Arriba, ultimátums sobre Ormuz y fanfarronadas de Edad de Piedra. Abajo, la empleada que sonríe a la quinta reclamación del día y el pasajero que calcula si podrá volver a casa sin pagar otro abuso.
Don Basilio se inclinó entonces hacia mí, feliz como siempre que encuentra una frase capaz de maquillarlo todo. Me dijo que la época ha resuelto una vieja aspiración de los poderosos: ya no basta con mandar o vigilar; ahora quieren caer simpáticos mientras lo hacen. Yo pensé en Kitchen. El Estado maniobra para no pagar posibles indemnizaciones por aquella podredumbre, y la vieja cúpula de Interior hace frente común en el juicio como si la lealtad entre iguales pudiera blanquear años de cloaca. También ahí se habla con buenos modales. También ahí se afina la sintaxis para que el daño parezca un asunto técnico, una incidencia jurídica, una molestia presupuestaria. Los mismos que organizaron la sombra quieren ahora discutir la factura de la sombra.
Qué fatiga da esta masculinidad del mando, Rodolfo: siempre tan segura de su derecho a ocupar el micrófono, el despacho, la pantalla, la doctrina del futuro. Hablan de innovación, de estabilidad, de garantías, y dejan a otras personas el trabajo sucio de amortiguar el golpe, recomponer el horario, escuchar la queja, sostener el temblor. Por eso he pensado tanto en ti hoy. No porque tengas respuesta para esta feria de voces bien peinadas, sino porque contigo todavía se puede llamar a las cosas por su nombre sin convertir la lucidez en espectáculo.
Si estuvieras aquí, te llevaría a esa mesa junto al ventanal y te pediría una sola cosa: no dejes que te deslumbren quienes te hablan con dulzura mientras apartan la silla de otros.
Me quedo contigo.

P. D.: Hoy he leído Los papeles y he vuelto a ellos contigo para mirar los despidos tecnológicos en nombre de la IA, la amenaza de falta de combustible en el sector aéreo y las maniobras para no pagar el daño de Kitchen: https://germont.agitalo.dev/los-papeles-del-07-04-2026/