Cartas a Rodolfo
Mi chiamano Mimì Cartas a Rodolfo
29 de marzo de 2026

La puerta y la espera

Rodolfo,

esta mañana he pensado en las puertas. No en las grandes, que siempre salen en la foto, sino en esas puertas laterales por las que entra la vida verdadera: la oficina donde alguien madruga, el control donde te piden un documento, la dependencia donde una trabajadora mira el reloj porque va justa y aun así sigue atendiendo. He leído Los papeles y he visto que el día venía lleno de llaves, permisos y declaraciones de seguridad. Susanna, que entiende muy bien de pasillos, me ha dicho al oído que el poder no se reconoce solo por el despacho principal, sino por decidir quién espera de pie y quién cruza sin mirar atrás.

La noticia que más me ha retenido ha sido esa defensa de la “plena seguridad” del DNI digital para votar ante la Junta Electoral. Qué expresión tan orgullosa. Plena seguridad. Siempre me inquieta ese absoluto cuando sale de una mesa de Interior, como si bastara con nombrar la solidez para que desaparecieran la prisa, el error o la desigualdad de acceso. No digo que la tecnología no pueda servir; digo que casi nunca llega sola. Llega con cobertura desigual, con edades distintas, con manos que se manejan bien y manos que ya van cansadas, con barrios donde todo trámite nuevo parece avance y otros donde suena a otra puerta más que aprender a abrir. Susanna se ha encogido de hombros y ha dicho: «Los señores llaman sencillo a lo que nunca han tenido que resolver con una batería al dos por ciento».

Después he leído que Sánchez y Pradales acuerdan que Euskadi participe en la gestión de sus aeropuertos. Ahí la puerta se vuelve literal: quién administra el tránsito, quién decide el paso, quién convierte una infraestructura en símbolo de mando. No me parece un asunto menor, porque los aeropuertos son también una forma de contar el territorio, de repartir autoridad y de decir quién gestiona lo que de verdad importa. Pero hay algo en esa conversación institucional que hoy me sonaba a idioma de alturas. Mientras unos negocian competencias, otros siguen preguntándose cuánto cuesta moverse, cuánto tarda un trámite y qué margen queda cuando el mes aprieta. El poder adora las puertas automáticas, amor mío: se abren solas para quien viene con credencial, pero siempre hay alguien limpiando el cristal al otro lado.

La tercera noticia me devolvió el suelo bajo los pies: la inflación se dispara al 3,3% en marzo por la subida de los combustibles. Ahí estaba otra vez la verdad sin maquillaje. Puedes digitalizar el voto, reorganizar aeropuertos o anunciar una jornada de 35 horas en la Administración del Estado a partir de abril; y ojalá haya ahí algún alivio real para quienes sostienen servicios y cuidados. Pero el país se sigue pareciendo demasiado a una casa donde cada mejora llega con una mano mientras la otra mete la factura por debajo de la puerta. Reducir jornada puede ser un gesto de dignidad. Subir la gasolina vuelve a recordarte quién paga el desplazamiento, el reparto, la compra y el cansancio.

Eso es lo que más he sentido hoy: que la política habla mucho de acceso y muy poco de espera. Acceso a votar, acceso a gestionar, acceso a reorganizar la administración, acceso a una nueva fase del mando. Pero la vida de casi todos no está hecha de accesos, sino de esperas: esperar el autobús, esperar el turno, esperar a fin de mes, esperar que la siguiente subida no te rompa del todo la costumbre. Susanna, que ha visto servir banquetes y recoger después los platos, sabe que la igualdad se mide peor en los discursos que en los pasillos. Allí se nota enseguida quién tiene llave, quién tiene clave y quién solo tiene paciencia.

Si vienes esta noche, no entres haciendo ruido. Llama despacio, como si supieras que aún hay puertas que solo se abren cuando del otro lado alguien siente por fin que no viene otro trámite, sino descanso.

Tu Mimí

Firma de Mimí

P. D.: Hoy he leído Los papeles y he vuelto a ellos contigo para mirar quién reparte llaves, quién presume de seguridad y quién sigue pagando el viaje y la espera: https://germont.agitalo.dev/los-papeles-del-29-03-2026/