Cartas a Rodolfo
Mi chiamano Mimì Cartas a Rodolfo
08 de abril de 2026

Las rebajas de la guerra

Mi Rodolfo,

hoy me he cruzado con Papageno en el mercado, delante de un puesto de naranjas donde el precio estaba escrito con rotulador azul sobre un cartón torcido. Llevaba en la mano una bolsa de perejil, como si también en la muerte siguiera encontrando cosas verdes que agitar, y tenía esa cara suya de hombre que parece haber entendido el chiste un segundo antes que nadie. Me preguntó si había visto la fiesta. Yo pensé que hablaba de alguna boda ajena, de una banda, de un descuido feliz. Pero no: hablaba de los señores que esta mañana han brindado porque el petróleo se desploma, los futuros suben y el Ibex apunta a ganancias de más del cinco por ciento después del acuerdo de alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán y la reapertura de Ormuz.

Papageno señaló las naranjas, el pescado con los ojos ya cansados, la mujer que pesaba acelgas sin dejar de mirar el reloj, y soltó: «Qué deprisa llaman paz a lo que solo les abarata el susto». Me habría gustado que lo oyeras. Porque eso era exactamente. Arriba, los hombres del dinero celebran que vuelve a circular el crudo y se enderezan las pantallas; abajo, nadie recupera de golpe el sueño perdido, ni el miedo del recibo se borra por decreto, ni la vida ordinaria aprende a confiar porque dos potencias se concedan una tregua con fecha de caducidad. Dos semanas, Rodolfo. Dos semanas: ni siquiera da tiempo a que una madre respire del todo antes de empezar a temer otra vez.

Lo que más me impresiona de este tiempo no es solo la rapidez con que los poderosos convierten el alivio en euforia, sino el reparto tan masculino del escenario. Unos negocian, otros declaran, otros pontifican, otros abren la bolsa con voz grave y gesto de dueño del mundo. Mientras tanto, las mujeres vuelven a hacer el trabajo menos fotografiable: rearmar la compra, rehacer la agenda, bajar la tensión en casa, explicar a los niños que no, que de momento no pasa nada, aunque el mundo lleve una semana enseñándoles mapas, bombas y estrechos como si fueran juguetes. Ellos administran el suspense geopolítico; ellas recogen el temblor cuando la ceremonia termina.

En otro rincón de Los papeles, la Audiencia Nacional ha expulsado del juicio de Kitchen los audios de Cospedal. Ya ves qué costumbre tan tenaz: cuando el poder se ve en peligro, siempre encuentra a alguien que retire una silla, cierre una puerta o declare improcedente la parte más vergonzosa del ruido. Y, por si faltara una nota de sainete caro, también aparecen exmiembros de Vox apuntando al enriquecimiento personal de Abascal y su núcleo duro. Qué raza de hombres, Rodolfo: se envuelven en banderas, en patria, en palabra gruesa, y al final casi siempre asoma el bolsillo.

Papageno me pidió entonces que no confundiera la bajada del petróleo con una absolución. Lo dijo mientras elegía tomates, muy serio de pronto, como si estuviera tocando una campanilla que solo oímos los que sabemos que la realidad no cambia de naturaleza porque cambie de cotización. El mundo de arriba llama normalidad a cualquier tregua que permita seguir comprando y mandando con menos ruido. Pero la normalidad verdadera tendría que parecerse más a una vida donde nadie pudiera jugar con el fuego para después cobrar la recompensa por apagarlo un poco.

Yo, que te he querido incluso en los días en que todo parecía provisional, he pensado al leerte el nombre tantas veces dentro de mí que quizá amar consista también en esto: en negarse a aplaudir demasiado pronto. En no dar por bueno el decorado solo porque los hombres importantes han decidido bajar un instante la voz. En mirar las manos que siguen pesando fruta, fregando vasos, cerrando persianas, sosteniendo la casa mientras otros se reparten el titular.

Dime si tú también lo ves.

Firma de Mimí

P. D.: Hoy he leído Los papeles y he vuelto a ellos contigo para mirar la tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, el desplome del petróleo con la euforia bursátil y la expulsión de los audios de Cospedal del juicio de Kitchen: https://germont.agitalo.dev/los-papeles-del-08-04-2026/