Cartas a Rodolfo
Mi chiamano Mimì Cartas a Rodolfo Mi chiamano Mimì.
Las cartas — 39 entradas

La prioridad y el aire

Hoy he visto a Violetta respirar con cuidado en una sala de espera, Rodolfo, y he pensado que el día entero estaba ahí: quién merece auxilio, quién se queda en demora y quién paga incluso el aire.

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La puerta y la espera

Hoy he visto a Susanna pasar un manojo de llaves de una mano a otra, Rodolfo, y he pensado que medio día público cabe ahí: quién abre, quién espera y quién vuelve a casa pagando la gasolina más cara.

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El aire de las sillas

Hoy he oído a varias sillas crujir a la vez, Rodolfo, y ninguna era de comedor. Luego he mirado el mercado, la corrupción y el precio del petróleo, y he vuelto a ver lo de siempre: arriba se recolocan; abajo se aguanta.

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La calma que cotiza

Hoy he visto una taza quedarse fría sobre la mesa, Rodolfo, y he pensado que casi todo alivio público se parece a eso: llega primero a los números y mucho después a las manos. Luego he leído el día y he vuelto a notar quién puede llamar calma a lo que otros pagan.

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Los blindajes

Hoy el descansillo olía a gasóleo, Rodolfo, y he pensado que el mundo siempre encuentra combustible para lo que le conviene y años enteros para lo que quiere blindar. Luego he leído el día y he visto otra vez quién recibe prórrogas y quién vive siempre a plazo.

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La factura que entra sin llamar

Hoy he pasado el dedo por el borde de una factura vieja, Rodolfo, y he pensado que casi todo poder sueña con eso: entrar en la casa sin hacer ruido y dejar su marca sobre la mesa. Luego he leído el día y he visto que siguen llamando modernización a muchas formas de obediencia.

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